miércoles 21 de diciembre de 2011

Dar la vida por la estética




“Estaba bien, quise estar mejor, ahora estoy aquí” (Inscripción de una tumba)


Hoy ha salido una noticia en la que se señala que en Francia 30.000 mujeres deben quitarse sus prótesis mamarias al detectarse un problema en las mismas con riesgo para la salud de sus portadoras.
Durante los años se ha ido incitando a las mujeres y también a los hombres a sumir la tiranía de la moda y la estética hasta el punto de querer rectificar a la propia naturaleza.
De todas las modas la de los implantes mamarios es la más común, y la vez la más solicitada. Parece que conforme a la moda si una mujer no tiene unos pechos grandes y atractivos decididamente queda fuera de los cánones de belleza y no es atractiva.
En el tiempo de la igualdad, el tiempo en que un insensato iluminado llamado Zapatero decidió que mediante ingeniería social se podía cambiar de golpe una sociedad, las mujeres se han sometido a esclavitudes que no deberían haber aceptado.
Me gustaría tener los datos sobre las intervenciones de cirugía estética a la que se han sometido mujeres durante el periodo 2004-2011. Hablo de cirugía estética no reparadora que es muy diferente, pues una cosa es reparar lo que esta mal y otra simplemente modificar por gusto lo que funciona perfectamente.
Ponerse un implante mamario a mi parecer no solo no es perfeccionar algo sino estropearlo a conciencia pues por una parte cercena toda posibilidad de poder dar el pecho a un hijo y por otra, aumenta las posibilidades de tener en el futuro problemas de salud entre ellos el del cáncer de mama. Una vez abierta la caja de Pandora además de cara al futuro el implante deberá ser sustituido y por consiguiente la paciente deberá someterse a futuras intervenciones.
¿Merece la pena pasar todos estos riesgos por complacer estéticamente a los hombres?
Otro asunto que es sumamente machista es la generalización del uso de la píldora del día después, que indirectamente carga todas las responsabilidades y consecuencias del sexo a las chicas y mujeres.
Usar el preservativo a los ojos de un chico ya no parece tan importante, e incluso algunos insensatos dirán que mejor “ a pelo” total, todo queda arreglado cuando la chica vaya a urgencias del hospital y se tome la pildorita.
¡Pero que clase de avance a favor de la igualdad es este!. No se si soy muy antiguo o muy moderno en mis planteamientos pero se mire por donde se mire no veo más que retrocesos donde se nos venden avances.
Es verdad que hay aun mucha discriminación por razón de sexo pero no es menos cierto que no es enfrentando a los sexos ni dando más derechos a unos que a otros como se solucionan los problemas.
La Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género además de una aberración jurídica se esta mostrando como un monumento a la inutilidad y después de 7 años, el problema no solo no se ha solucionado sino que como era de prever se ha agravado. Cuando se hacen las cosas no pensando en los principios sino solo en la propaganda al final resulta que los fuegos artificiales se terminan, y de paso nos hemos cargado principios esenciales de justicia y derecho, como es la igualdad de todos ante la ley. Si un hombre arremete a su pareja tiene una penalidad, si es la mujer la que arremete a su pareja, otra. Lo normal seria que las penalidades fueran iguales pues, no es admisible la violencia en el campo de las relaciones afectivas y menos la coacción y el asesinato. Es como si después de unos estudios de dijera que los que tienen los ojos marrones son mas propensos al asesinato y sobre eso diéramos en hacer una ley que ponga 5 años más de prisión si el asesino tiene los ojos marrones.
Es verdad que el 90% de la violencia de genero es masculina pero solo yendo más allá y amparando también al otro 10% podremos corregir el problema. De los abusos que la ley causa mejor no hablar.
Que 30.000 mujeres hayan puesto su salud en riesgo por un motivo meramente estético me parece muy lamentable y pone bien a las claras que estamos muy lejos de la igualdad que tanto se nos vende; la sociedad por encima de las leyes sigue siendo profundamente discriminadora, machista y superficial.
Pero como decía Theodor Fontene : “Todos los cerebros del mundo son imponentes contra cualquier estupidez que se ponga de moda”
Esas mujeres que se han operado estoy convencido que son mucho más bellas por ser ellas mismas que por el bisturí del cirujano, pero movidas por las modas imperantes decidieron arriesgar su salud para tener unos pechos conforme a los cánones de belleza.
Espero que ninguna deba de poner el epitafio con que abro esta entrada: “Estaba bien, quise estar mejor, ahora estoy aquí”