“El presente es nuestra única posesión. El pasado ha huido y el futuro es sólo especulación. Dejar de lamentar o de esperar, la cosa ocurre ahora” (Julia o la Nueva Eloísa-J.J. Rousseau)
Ayer, después de una profunda reflexión, llegué a la conclusión de que las últimas entradas de este Blog iban por mal camino y estaban escritas desde las vísceras sin orden ni concierto.
En este pequeño rinconcito de la red siempre he querido exponer en libertad y sinceridad mis opiniones, pero entiendo que desde hace algún tiempo, me he limitado exponer vehementemente ideas circunstanciales.
Así las antiguas entradas llenas de pensamientos e ideas han dado paso a simples panfletos repetitivos que cualquier “espectador imparcial” considerará propias de un iluminado radical; es decir, de todo lo contrario de lo que pretendo y pienso que soy.
Me encanta participar en tertulias de café y discutir de todo, pero siempre con la mente abierta y admitiendo que aunque no comparta las opiniones de los demás, estas son tan respetables como las mías; en ese espíritu siempre tengo como referencia la frase volteriana de: “Odio las convicciones de usted, pero daría mi vida para conservar su derecho a expresarlas”
Vistos estos errores, he decidido retornar al primitivo alma que tenían mis entradas y dejar atrás los libelos intelectualmente irrelevantes. Bajo esta nueva dirección no se extrañe el lector que suprima alguna de las entradas publicadas, sobre todo aquellas que carecen por completo de calidad y mesura.
Escribir con sinceridad no significa escribir todo lo que se nos viene a la cabeza, significa escribir reposadamente aquello que se opina después de haber reflexionado sobre ello.
No me avergüenzo de lo que he escrito, pero mi error es el de no haber medido las palabras ni reflexionado los hechos; quiero volver a disfrutar de la escritura en las serenidad de las opiniones fundamentadas y las lecturas sosegadas.
En la variedad que siempre ha tenido este blog quiero reducir el número de entradas sobre economía y política y retornar a una mayor variedad de temas. En política huiré de partidismos y sectarismos para exponer con argumentos mis opiniones sin caer en discursos viscerales, mal desarrollados y peor escritos; elementos que han proliferado en los escritos de los últimos tiempos incluidos los de este blog.
Confió en tener ánimos y tiempo para dar este nuevo impulso al blog pues desde hace tres años, me ha dado muchas alegrías y satisfacciones; en cierta medida es un archivo de mi mente y mi vida en este tiempo.
Aquel “Paseante Solitario” de los primeros post continua paseando, bien es cierto que con algunos años más, con la misma ilusión de entonces.
Mi animo vuelve a ser bueno y las ilusiones recuperadas dulcifican mi animo para volver a escribir con sosiego y claridad; lejos de las tormentas de las pasiones diarias.
Creo en la libertad y en el hombre, en que en los sueños hay realidades que buscar; la vida es un camino hermoso y muy corto en el que las sorpresas nos aguardan en cada recodo y por eso debemos ser valientes.
En este mundo revuelto en el que todo parece mutable, apuntalémonos a nosotros mismos para que el viento no nos arrastre. Una amanecer, una deliciosa taza de café, la delicada textura de una flor, la melancolía de un atardecer en las montañas...¡ la vida es tan hermosa!.
Por mucho que se empeñen la economía y los políticos, en cada hombre hay un universo que descubrir.
¡Libertad, alegría y democracia real!
Ayer, después de una profunda reflexión, llegué a la conclusión de que las últimas entradas de este Blog iban por mal camino y estaban escritas desde las vísceras sin orden ni concierto.
En este pequeño rinconcito de la red siempre he querido exponer en libertad y sinceridad mis opiniones, pero entiendo que desde hace algún tiempo, me he limitado exponer vehementemente ideas circunstanciales.
Así las antiguas entradas llenas de pensamientos e ideas han dado paso a simples panfletos repetitivos que cualquier “espectador imparcial” considerará propias de un iluminado radical; es decir, de todo lo contrario de lo que pretendo y pienso que soy.
Me encanta participar en tertulias de café y discutir de todo, pero siempre con la mente abierta y admitiendo que aunque no comparta las opiniones de los demás, estas son tan respetables como las mías; en ese espíritu siempre tengo como referencia la frase volteriana de: “Odio las convicciones de usted, pero daría mi vida para conservar su derecho a expresarlas”
Vistos estos errores, he decidido retornar al primitivo alma que tenían mis entradas y dejar atrás los libelos intelectualmente irrelevantes. Bajo esta nueva dirección no se extrañe el lector que suprima alguna de las entradas publicadas, sobre todo aquellas que carecen por completo de calidad y mesura.
Escribir con sinceridad no significa escribir todo lo que se nos viene a la cabeza, significa escribir reposadamente aquello que se opina después de haber reflexionado sobre ello.
No me avergüenzo de lo que he escrito, pero mi error es el de no haber medido las palabras ni reflexionado los hechos; quiero volver a disfrutar de la escritura en las serenidad de las opiniones fundamentadas y las lecturas sosegadas.
En la variedad que siempre ha tenido este blog quiero reducir el número de entradas sobre economía y política y retornar a una mayor variedad de temas. En política huiré de partidismos y sectarismos para exponer con argumentos mis opiniones sin caer en discursos viscerales, mal desarrollados y peor escritos; elementos que han proliferado en los escritos de los últimos tiempos incluidos los de este blog.
Confió en tener ánimos y tiempo para dar este nuevo impulso al blog pues desde hace tres años, me ha dado muchas alegrías y satisfacciones; en cierta medida es un archivo de mi mente y mi vida en este tiempo.
Aquel “Paseante Solitario” de los primeros post continua paseando, bien es cierto que con algunos años más, con la misma ilusión de entonces.
Mi animo vuelve a ser bueno y las ilusiones recuperadas dulcifican mi animo para volver a escribir con sosiego y claridad; lejos de las tormentas de las pasiones diarias.
Creo en la libertad y en el hombre, en que en los sueños hay realidades que buscar; la vida es un camino hermoso y muy corto en el que las sorpresas nos aguardan en cada recodo y por eso debemos ser valientes.
En este mundo revuelto en el que todo parece mutable, apuntalémonos a nosotros mismos para que el viento no nos arrastre. Una amanecer, una deliciosa taza de café, la delicada textura de una flor, la melancolía de un atardecer en las montañas...¡ la vida es tan hermosa!.
Por mucho que se empeñen la economía y los políticos, en cada hombre hay un universo que descubrir.
¡Libertad, alegría y democracia real!
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